Noidy Salazar es la sancarleña candidata a diputada por Movimiento Social Demócrata Costarricense

Es máster en Piscopedagogía y licenciada en Psicología. Según dice, desde el principio de su gestión le dio un fuerte énfasis a promover la participación de mujeres en las llamadas carreras STEM.

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Noidy Salazar Arrieta es máster en Piscopedagogía y licenciada en Psicología. Desde 2019 es la Directora del Departamento de Vida Estudiantil y Servicios Académicos de la sede en San Carlos del Instituto Tecnológico de Costa Rica.

Estaba acostumbrada a ver de lejos las turbulencias electorales hasta que un día, de cara al actual proceso, la contactó el partido Movimiento Social Demócrata Costarricense para que formara parte de la papeleta de diputados, en reconocimiento a su trayectoria y liderazgo en la Zona Norte del país.

Ella, ocupa el tercer lugar en la papeleta del partido por la provincia de Alajuela.

Desde su trabajo, tiene la oportunidad de conocer las inquietudes de la comunidad, a través del diálogo con los estudiantes. Pero desde años atrás conoce las dificultades y retos de su cantón, como participante y líder en actividades comunales.

Trabajó en temas como la implementación de talleres para prevención de la violencia, Promoción de una Cultura de Paz en Florencia de San Carlos y la Comisión para prevenir el VIH en la Región Huetar Norte.

“Conozco el sentir de las familias de esta provincia, he visto el dolor en el alma reflejo de la pobreza, la violencia intrafamiliar, la desigualdad de género. Por eso mi nombre está en esa papeleta: por las ganas enormes de continuar mi labor desde otro espacio”, comentó la aspirante.

Si logra llegar a Cuesta de Moras, buscará fortalecer programas de educación y mejorar los servicios de salud y el acceso al empleo.

Mientras tanto, combina los afanes políticos con su labor de madre (tiene una hija, Lucía, de 8 años) y con el trabajo en el Tec. Como parte de su hoja de vida, también fue profesora de Orientación y Psicología y Asesora Psicoeducativa en el propio Tecnológico, antes de dar el salto al área de Vida Estudiantil.

Según dice, desde el principio de su gestión le dio un fuerte énfasis a promover la participación de mujeres en las llamadas carreras STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés).

Motivada por ese anhelo, el año pasado incursionó en el mundo de la política. Esta vecina de Santa Clara de Florencia, de 49 años de edad, conoce en primera persona los retos de las mujeres por ganar espacios en la educación y el mercado laboral, y ahora está dispuesta a derribar los muros que limitan la participación femenina en los círculos de poder.