martes, 18 mayo 2021, 2:30 AM

Mayo conmemora 50 años del accidente aéreo que estremeció Ciudad Quesada y al país

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«Eran como las 6:30 de la mañana, yo escuché esa avioneta cuando salí de mi casa, estaba dando como muchas vueltas por el lado de Quebrada Azul y después ya cuando escuché fue el bombazo».

Ese, es parte de los recuerdos que don José Ángel Bolaños tiene de aquel 29 de mayo de 1971, cuando la avioneta Piper Azteca TI-1081 cayó en un sector montañoso en la comunidad de Dulce Nombre de Ciudad Quesada.

Un accidente aéreo que cobró 6 vidas, entre ellas la del entonces Ministro de Transportes, Mario Quirós Sasso.

Don José Ángel y otros vecinos fueron de los primeros en llegar al sitio del accidente en su intención de salvar vidas pero no fue fácil.

«Llegar uno y ver una escena bastante dura, no sabíamos quienes eran los que viajaban en la avioneta, hasta después nos dimos cuenta», relata

En el percance, murieron, el piloto Nautilio Rodríguez Ramírez, Nataniel Arias Murillo, oficial mayor del MOPT Y el director de arquitectura escolar, Carlos Pascua Zúñiga y el propio ministro Mario Quirós.

Además, Luis Huertas Castillo, el chofer del ministro y Jorge Prado Dobles, fotógrafo del Ministerio, quien fue el único sobreviviente, pero murió nueve días después en un centro médico capitalino.

Una mañana fría y trágica

Don Olman Pérez, también vecino de la comunidad de Dulce Nombre, recuerda como a primeras horas de la mañana, iniciaba su jornada laboral en el campo, él y su hermano escucharon un estruendo.

«Comenzando a trabajar oí como un retumbido, mi hermanillo y yo nos quedamos como en suspenso porque hasta la tierra tembló y no volvimos a saber nada. A las 9 cuando llegó mi hermana con el almuerzo nos contó lo que había pasado, una avioneta había caído. Dejamos los cuchillos botados y salimos espantados», describe don Olman.

En cuestión de horas, la inmediaciones de la escena se abarrotó de curiosos, don Olman relata que intentó pasar por debajo de la cinta amarilla colocada por las autoridades, sin embargo, los oficiales lo detuvieron en el intento.

Según la historia, la comitiva que viajaba en la aeronave pretendía colocar la primera piedra de lo que es hoy, el CTP de Aguas Zarcas. Mismo que lleva el nombre de uno de los fallecidos: Nataniel Arias Murillo.

Un banco de neblina impidió al piloto visualizar la ubicación de la pista de aterrizaje y terminó con la lamentable tragedia.

Al día siguiente del accidente, el periódico La Nación tituló «Conmovido el país por tragedia aérea» y destacó el decreto de duelo nacional por parte del presidente José Figueres Ferrer quien señalan estaba «visiblemente consternado».

Los cuerpos fueron trasladados hasta San José, en una caravana, para sus respectivas honras fúnebres que se realizaron en la Asamblea Legislativa.

El recuerdo apuntando al cielo

15 años después de este trágico momento que aún hoy se mantiene en la retina de decenas de vecinos de esta comunidad, en medio de la montaña, emergió un monumento de una mano que apunta al cielo en memoria de las muertes.

Conocida como «La Mano de Dios», pocos saben de su existencia y en realidad se desconoce quién lo mandó a construir.

Según el sitio artecostarica.cr el monumento fue construido por el artista Luis Umaña con le técnica de escultura y tiene 12 metros de altura.

La estructura está en el mismo sitio donde ocurrió el accidente, terreno que hoy pertenece a la Asociación de Desarrollo de la comunidad.

Aunque es un sitio para conmemorar un hecho lamentable, la falta de mantenimiento hace que la escultura ya se vea desgastada. Además de que, en ocasiones el lugar lo aprovechan algunas personas para consumo de drogas y alcohol, según denuncian.

«De parte de la asociación se le da una limpieza constante a la zona verde del sitio, hemos hablado sobre hacer un trabajo propiamente a la estructura como tal porque ya presenta un deterioro en varias partes y se están desprendiendo los materiales», explicó Shirleny Sancho, presidenta de la ADI.

La organización trabaja en contactar a un experto en esculturas para que, determine las reparaciones correspondientes que necesita el monumento y luego conseguir los recursos.

El acceso es gratuito, por lo que si desea visitar y conocer el monumento solo debe llegar a la comunidad de Dulce Nombre, en Ciudad Quesada.

Nuestra recomendación, es que si llega al sitio tenga precaución, pues cercanas a la estructura, algunas ramas de árboles están propensas a desprenderse.

¿Cómo llegar?: https://sancarlos.digital/lamanodedios

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