Doña Georgina encontró en el ayote, remolacha, camote, tiquisque y ñampí nuevos sabores de helado

Helayotico es el nombre de este emprendimiento que empezó como idea en una feria científica pero que se convirtió en negocio y una novedad.

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Helayotico es el nombre de una idea que le da la vuelta al país, gracias a doña Georgina Víquez.

Hace 10 años, esta vecina de San Ramón de La Virgen en Sarapiquí, participó en una idea científica con su hijo y la misión era probar si a los niños y niñas les podría gustar consumir helados de verduras.

Empezó con helados de ayote y, aunque pocos lo crean, gustaron tanto que la idea empezaba a tomar forma de negocio.

“Solicitamos asesoría del INA para mejorar la receta ya que el helado fue muy aceptado y a nivel familiar empezamos a ofrecerlo al público. Ya en pandemia, me asesoré con un curso de mujeres de negocios y sacamos más recetas”, contó.

De ahí, fue de donde salieron los nuevos sabores de helados de camote, remolacha, tiquisque y ñampí. Además de sabores más tradicionales como chocofresa y natifresa.

Ella siembra el ñamí y el tiquisque, las otras verduras las compra a los vecinos o en la feria del agricultor.  La fresa la trae de Vara Blanca, para que esté bien fresca, la natilla la compra de muy buena calidad a un vecino.

“Nuestro emprendimiento nos genera una gran satisfacción, ya que el cliente se siente contento de probar una forma novedosa de consumir verduras, y saber que cuidamos el ambiente. Y conocemos muchos amigos. Además es una fuente de ingresos”, añadió.

Todo esto, doña Georgina lo hace en su finca: Finca Integral Nuestra Tierra donde nada se desperdicia y donde, conservar el medio ambiente es prioridad.

Los colores son parte de la oferta de Helayotico. Cortesía.

“Las cáscaras de las verduras que usamos para los helados las hacemos en compost, tenemos un biodigestor que funciona con el excremento de chanchitas y ese biogas es el que usamos para cocinar los helados”, dijo.

Como si fuera poco además, produce jabones a base de aceite de cocina ya usado con el que buscan cuidar el ambiente y ofrecer un producto orgánico. Así evitan que los aceites usados lleguen a ríos o mares. Con 6 litros de aceite, producen 20 barras de jabón.

Este jabón es funcional para la limpieza del hogar, especial para despegar ollín, costras y recupera el brillo de las ollas. También hace una limpieza profunda en pisos de cemento.

Los helados están disponibles en locales de San Miguel de Sarapiquí, Economás de Venecia, Bosque Nuboso Cocora y en la Feria del agricultor de La Virgen.

Puede además, contactar a doña Georgina al 8637-8847 y para más información puede visitar su página en Facebook Helayotico

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