martes, 18 mayo 2021, 2:16 AM

¡Conmovedor! Bombero regresa a su trabajo entre aplausos tras vencer la leucemia

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Luego de un año fuera por incapacidad, este 1 de mayo de 2021, quedará en la memoria de Douglas Leitón como uno de los más felices de su vida. En Día del Trabajo, regresó al lugar por el que oró y el que lo hace feliz.

Este día volvió a su trabajo, volvió a ponerse con sumo orgullo, su uniforme de bombero. Su capa de superhéroe.

Su regreso a la Estación de Bomberos de Ciudad Quesada no fue un regreso normal. Su lucha de un año exacto, contra la leucemia, el Covid-19 y hasta bacterias, valía que sus compañeros le recibieran entre aplausos y con un desayuno especial.

Algo a lo que él solo podía reaccionar de una forma: con lágrimas de emoción.

Ese momento y esa reacción, quedaron plasmados en un video que con sumo orgullo comparten sus compañeros de estación y además, hasta el Benemérito Cuerpo de Bomberos a nivel nacional que, se unió al festejo de celebración por el regreso de este joven.

«Ha sido un día en el que he pasado con las lágrimas en las pestañas», dijo Douglas a SCD.

El conmovedor video, revela que la emoción les ganó a cada uno de sus compañeros y a él mismo, quien contó que desde que estacionó su vehículo afuera de la estación, las lágrimas empezaron a brotar, sin imaginar incluso lo que le esperaba dentro.

«Queríamos recibirlo así por que después de un año de estar en tratamiento, hoy se incorpora nuevamente a nuestra estación, para seguir dando lo mejor de si para la población a la que nos debemos», dijo Gilberth Vargas, jefe de la estación de Ciudad Quesada.

Largo camino

Douglas siempre soñó con ser bombero, todos sus recuerdos de niñez tienen que ver con eso, con máquinas, mangueras, botas y demás. Así, lo revelan sus fotos de niño.

Empezó su proceso con la institución hace 10 años, cuando inició como bombero voluntario. El 21 de febrero del año anterior, terminó su proceso para ser bombero permanente pero, la vida le tenía preparada una misión para la que no lo prepararon en la academia de bomberos.

Hace un año exacto, en mayo de 2020, solo 3 meses después de terminar su proceso académico, Douglas empezó a sentirse cansado, empezó a perder peso y a descomponerse.

El 8 de mayo de ese año, le cayó el balde de agua fría cuando los médicos le confirmaron que, esos síntomas eran producto de una masa en el mediastino, que es un espacio que las personas tienen en el tórax.

Luego de muchos estudios y temores llegó lo peor, esa masa era una leucemia con la que tenía que empezar a luchar.

«El 19 de mayo me ponen la primer quimioterapia y 3 semanas después me hicieron un examen de médula y ya salía limpia, hasta el día de hoy gracias a Dios y espero que no vuelva», contó Douglas.

Estuvo fuera de su trabajo un año y una semana por que, pese a que la médula salía limpia, tuvo que empezar a lidiar también con la falta de defensas.

En el procesos tuvo que enfrentar tres internamientos por bacterias, infecciones y hasta Covid-19 pero nada lo venció para llegar a su meta: regresar a la estación.

«A mi me tocó internarme solo por que toda mi familia es de San José, mi esposa y mis hijas están allá. Tenía mucha incertidumbre por que yo sabía que era algo malo lo que tenía y lo estaba enfrentando solo y por esto creo que soy un testimonio que tengo que contar», agregó.

Él es de los que tiene la firme convicción de que sus fuerzas y los motivos de todo, le llegaron de Dios.

El día muy feliz

Este 1 de mayo quedará en su memoria como un grato recuerdo. El día muy feliz, el día por que el que esperó y oró, llegó.

La vocación de Douglas Leitón y el amor a su trabajo es lo que debemos resaltar de esta historia llena de lucha y de fe. Su deseo más grande era uno, el que Dios le concedió este domingo.

«Al cerrar todo este ciclo, había una inyección que duele muchísimo cuando lo aplican y que se compara con el dolor de la penicilina, la última inyección de esa que me pusieron la enfermera me dijo que pensara en algo que me gustaba, en algo que yo quería y recuerdo que, yo le dije que volver al trabajo. Y ella se sorprendió, hasta me dijo ¿Para usted eso es bonito? Yo le dije que si por que, para mi, mi trabajo es el mejor trabajo del mundo. ¿Pero en qué trabaja usted, me dijo ella? Soy bombero le contesté, y mientras le decía eso, ella aplicaba la inyección y no sentí el dolor», narró entre lágrimas.

El día de su regreso inició a las 4 de la mañana de la emoción de alistar su camiseta amarilla de bomberos y su pantalón azul, de llegar y colgar su traje especial, de revisar máquinas una por una y esperar la hora de ayudar y servir.

Las lágrimas empezaron a brotar a su paso por el hospital San Carlos camino a la estación en barrio Los Ángeles. No solo por recordar que ahí empezó todo, si no también por que se acercaba al lugar por que el tanto oró.

«He orado a Dios desde que me desperté y durante el día he orado mucho dándole las gracias por que, es un día para eso. Son lágrimas de agradecimiento, de felicidad de emoción y confiando en Él que, es un regreso para no volver a vivir lo que viví», concluyó.

Este joven de 33 años, tiene ya una historia de vida que compartir. Su intención es que su mensaje, llegue a las personas que hoy, luchan contra cualquier mal en una cama de hospital. La fuerza llega de la convicción y de Dios.

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