«Café Tejiendo» El programa que cambia la vida a mujeres sancarleñas

Es algo así como tejer o bordar mientras hay tertulia pero, tertulia de esa rica, llena de anécdotas y pasiones.

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«Yo estaba caída, sentía que no valía nada y esto me ha hecho una mujer empoderada, tenía miedo y este espacio es maravilloso, es compartir con las señoras. Esto yo lo había aprendido en la escuela pero no lo volví a practicar y ahora hice una blusa».

Este es el testimonio de doña Denia Aguilar quien vio en el rompimiento de su matrimonio todo una tragedia que luego, se convirtió en fortaleza.

Ella es una de las 30 mujeres que cada semana asisten al programa «Café Tejiendo» que impulsa la Dirección de Desarrollo Social de la Municipalidad de San Carlos con ayuda de la OPS.

Es algo así como tejer o bordar mientras hay tertulia pero, tertulia de esa rica, llena de anécdotas y pasiones.

«Lo que queremos es fortalecer la sensibilización hacia los adultos mayores y esto es un encuentro intergeneracional por que aquí vienen niñas, adolescentes, algunas adultas y adultas mayores y la idea era recuperar el tejido que es una práctica ancestral pero reforzamos la tertulia, que se cuenten experiencias de vida», detalló Pilar Porras, directora de desarrollo social de la Municipalidad.

Algunas de las asistentes son mujeres que por mucho tiempo estuvieron recluidas en sus casas, algunas con depresión pero la vida les cambió cuando decidieron participar de este programa gratuito.

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Cada martes, de 1 a 3 de la tarde en las instalaciones de la Dirección de Desarrollo Social en barrio El Jardín, se reúne este grupo que además de compartir experiencias y conocimientos sobre el tejido y bordado, comparten el café y pancito que dan más valor a la tertulia.

«Un día me topé a una amia y me dijo que venía del grupo y ya me contó y me invitó. Yo me puse como un chiquillo que va al kínder alistando las cositas y esperando que llegara el martes para poder venir y aquí estoy encantada», narró doña Janeth Arce quien asistió por primera vez.

Además del bordado o las piezas tejidas hay espacio para juegos tradicionales como  «jackses» y dominó.

Muchas de las piezas o de las obras que logran las venden por medio de algunos de sus proyectos de emprendimiento pero eso no es lo importante para ellas, lo que de verdad les importa es ir.

«Es algo muy bonito, uno se desestresa, sale de la casa, comparte con las compañeras, conoce a otras personas, disfruto mucho la verdad», dijo Cecilia Marín.

El grupo es abierto a cualquier mujer que quiera participar y es gratuito. Las interesadas solo deben llegar y estar dispuestas a compartir y aprender.