29 de febrero. La historia detrás del año bisiesto

Si cada 4 años, febrero no tuviera 29 días el calendario se desalinearía progresivamente.

-

Que exista el 29 de febrero en un calendario, caso de este jueves, es una particularidad que ocurre cada cuatro años y que viene a corregir los desfases periódicos que se producen en el calendario.

En realidad, cada año tiene 365 días y, además, 5 horas y 48 minutos que no se contabilizan, por lo que cada cuatro años se suma un nuevo día, el 29 de febrero, y, por ende, el año tiene 366 días.

Año bisiesto es una expresión que deriva del latín “bis sextus dies ante calendas martii”(sexto día antes del mes de marzo), que correspondía a un día extra intercalado entre el 23 y el 24 de febrero por Julio César.

Si cada 4 años, febrero no tuviera 29 días el calendario se desalinearía progresivamente, afectando desde la planificación de cultivos hasta la regulación del clima.

Incorporar un día adicional cada cuatro años mantiene el calendario alineado con el año sidéreo. Sin embargo, esta medida no es completamente precisa. S

egún el doctor Bob Craddock, geólogo del Museo Nacional del Aire y el Espacio del Instituto Smithsonian, al agregar un día bisiesto cada cuatro años, prolongamos el año calendario en más de 44 minutos, lo que eventualmente afectaría el alineamiento de las estaciones.

La introducción del año bisiesto se remonta al calendario juliano, propuesto por Julio César en el 45 a.C. 

Este añadía un día extra cada cuatro años para compensar el desfase entre el año solar y el calendario. Sin embargo, esta solución generaba un exceso de ajuste temporal.

*Información tomada de INFOBAE


Déjenos su comentario